_DSC8293ejerciciosEste retiro al que hemos asistido durante estos dos días y medio ha sido una forma de darnos cuenta de todas las cosas que debemos de arreglar en nuestra vida, pero déjenme contarles mi testimonio:

Verán en un principio asistí a estos ejercicios debido a un título de monitor que estamos haciendo por medio de la iglesia, es más que probable que esa fuera mi primera motivación a la hora de asistir a estos ejercicios pero sencillamente nunca me hubiera imaginado que algo que me parecía tan trivial podría haberme ayudado tanto con los principales problemas del día a día con las lecturas que nuestro ponente el señor Álvaro Giner nos trajo para intentar aplicar a nuestra vida. Al escuchar la primera lectura que nos dieron no pude sino sentir el tedio de pensar “otra vez más de lo mismo” pero algo nuevo se nos mostró en el pasaje que cuenta una frase tan corta como “venir y os haré pescadores de hombres”. Después de tres cuartos de hora donde nuestro ponente nos indicó lo que este evangelio quería nos dijo que podíamos estar durante el tiempo que nos quedaba reflexionándolo por nuestra cuenta en cualquier lugar, busque sitios por toda la casa de ejercicios de Almansa donde nadie más estuviera para poder reflexionar tranquilamente hasta que encontré una sala en las habitaciones de abajo con puertas correderas y dos sencillas butacas con una cristalera que mostraba el paisaje nevado. Lei una pregunta tras otra de las que nos ponían los papeles y cada una me hacía pensar más y más, me pregunté todos los aspectos de mi vida y sentí que alguien me había guiado hasta el presente, hasta que miré la otra butaca vacía y, justo encima, no había reparado en un pequeño cartel con la cara de Jesús que decía “Sigue adelante, continuador de mi obra” al momento me di cuenta que no somos nosotros los que elegimos seguir esa obra, sino que es el propio Jesús el que nos va impulsando cuando estamos parados, que nos levanta cuando nos caemos, se alegra con nosotros en lo malo y nos anima cuando estamos tristes.

Y da igual que estemos haciendo otras cosas, porque cuando sentimos la llamada sabemos que debemos ir, aunque tengamos un pequeño Nicodemo que nos hace pensar que estamos por encima de todo siempre hay algo que nos puede enseñar y la forma de actuar que nos mostró la samaritana. Todos los sábados tengo reunión con mis niños de postcomunión y estoy ansioso por enseñarles todo lo que he aprendido gracias a estos ejercicios y animo a la gente a que se apunte a los próximos ejercicios porque de verdad, vale la pena que dios te muestre cuando ha estado ahí para ti por si te sientes perdido en cualquier momento de tu vida.

Intenté estar solo y reflexionar durante estos, mis primeros ejercicios, pero no lo conseguí; sencillamente porque me di cuenta que nunca había estado solo, sino que Jesús siempre estuvo y estará con todos nosotros aunque no nos demos cuenta de ello.

Victor