El coro diocesano, comienza su andadura en el encuentro diocesano de jóvenes de 2010, nace con vocación de servicio a nuestra Diócesis, de la experiencia de adoración, alabanza y oración por medio de la música entre los jóvenes de nuestras parroquias y movimientos, y crece con el objetivo claro de servir en las celebraciones diocesanas.cartel

“Cantare amantis est”: Cantar es cosa del que ama. San Agustín

Y como cantar es cosa del Amor, casi treinta jóvenes (de entre 16 y 30 años) de la mayoría de las parroquias de la ciudad y de varios movimientos, nos unimos aportando nuestros instrumentos y voces por Amor.

Y ahora, cuatro años después, intentando seguir los consejos del Papa Francisco queremos “armar lío” en nuestras parroquias, en nuestros trabajos, a nuestros vecinos…, y así utilizar la música para llegar también al alejado, a la “periferia”.

Sentimos la llamada a realizar posibles conciertos-oración de primer anuncio en la calle, sin miedo, sin vergüenza, intercalando la lectura de la Biblia con cantos discernidos en oración, que despierten la curiosidad de la gente que se acerque a preguntar, a escuchar y por qué no, a cantar.

La delegación diocesana de juventud ha apoyado esta llamada y nos ha dado la oportunidad y el incentivo de crear este primer concierto el próximo 21 de Marzo a las 21:00 en el Colegio San Francisco Coll en la C/García Más 36, dentro del ciclo de “Fe en la música” que hemos estado disfrutando estas semanas.

El concierto quiere guiarnos por cinco momentos, cinco pilares de nuestra vida que todos conocemos; Amistad, Familia, Trabajo, Soledad y Encuentro. Queremos recorrer con vosotros este camino a través del testimonio y sobre todo a través de la música. No es un concierto pasivo, es un concierto de todos y para todos, con el deseo de pasar juntos un buen rato, de dejarse sorprender, con ganas de bailar y  dejarse la voz cantando juntos. Este es nuestro concierto, donde con Cristo a la cabeza, los actores principales son todos los que vengan a participar de él.

Somos pequeños, novatos, poca cosa, así que, todo sea para Gloria de Dios.