virgenPequeña, sencilla, coronada por el cariño de los albaceteños. Sales por las calles y la gente te aclama, te brinda vivas. En el pecho el amor, tu Hijo, aquel que nos da ese gusanillo para seguir vivos. Estás en el centro de la Feria. Te visitan ríos de niños y mayores. Jóvenes no faltan. Un momento de silencio frente a tu imagen, una evocación del cariño materno, una plegaria sentida desde el interior. Gracias por estar cerca, por llevarnos a Jesús. Gracias por hacernos hijos y familia. Gracias por querernos y aceptarnos. ¡Viva la Virgen de los Llanos!