Mensaje del Papa Francisco

“Saludo cordialmente a los fieles de lengua española, que siguen esta catequesis a través de los medios de comunicación social. Pidamos al Señor que nos conceda pureza y sencillez de corazón para descubrir su Providencia en los sucesos de la vida cotidiana. Y tengamos presentes, en estos momentos de prueba y oscuridad, a todos nuestros hermanos y hermanas que sufren, y a quienes los ayudan y acompañan con amor y generosidad. Que Dios los bendiga”.

Audiencia General del Papa Francisco 1/04/2020

PASCUA JOVEN

“¡Joven, a ti te digo, levántate!” (cf. Lc 7,14)

Queridos jóvenes:
En octubre de 2018, con el Sínodo de los Obispos sobre el tema: Los
jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional, la Iglesia comenzó un
proceso de reflexión sobre vuestra condición en el mundo actual, sobre
vuestra búsqueda de sentido y de un proyecto de vida, sobre vuestra
relación con Dios. En enero de 2019, encontré a cientos de miles de
coetáneos vuestros de todo el mundo, reunidos en Panamá para la
Jornada Mundial de la Juventud. Eventos de este tipo —Sínodo y JMJ—
expresan una dimensión esencial de la Iglesia: el “caminar juntos”.
En este camino, cada vez que alcanzamos un hito importante, Dios y
la misma vida nos desafían a comenzar de nuevo. Vosotros los
jóvenes sois expertos en esto. Os gusta viajar, confrontaros con
lugares y rostros jamás vistos antes, vivir experiencias nuevas. Por
eso, elegí como meta de vuestra próxima peregrinación
intercontinental, en el 2022, la ciudad de Lisboa, capital de Portugal.
Desde allí, en los siglos XV y XVI, numerosos jóvenes, muchos de ellos
2 misioneros, partieron hacia tierras desconocidas, para compartir
también su experiencia de Jesús con otros pueblos y naciones. El tema
de la JMJ de Lisboa será: «María se levantó y partió sin demora»
(Lc 1,39). En estos dos años precedentes, he pensado en que
reflexionemos juntos sobre otros dos textos bíblicos: “¡Joven, a ti te
digo, levántate!” (cf. Lc 7,14), en el 2020, y “¡Levántate! ¡Te
hago testigo de las cosas que has visto!” (cf. Hch 26,16), en el
2021.

Como podéis comprobar, el verbo común en los tres temas es
levantarse. Esta expresión asume también el significado de resurgir,
despertarse a la vida. Es un verbo recurrente en la Exhortación
Christus vivit (Vive Cristo), que os he dedicado después del Sínodo de
2018 y que, junto con el Documento final, la Iglesia os ofrece como un
faro para iluminar los senderos de vuestra existencia. Espero de todo
corazón que el camino que nos llevará a Lisboa concuerde en toda la
Iglesia con un fuerte compromiso para aplicar estos dos documentos,
orientando la misión de los animadores de la pastoral juvenil.
Pasemos ahora a nuestro tema para este año: ¡Joven, a ti te digo,
levántate! (cf. Lc 7,14). Ya cité este versículo del Evangelio en la
Christus vivit: «Si has perdido el vigor interior, los sueños, el
entusiasmo, la esperanza y la generosidad, ante ti se presenta
Jesús como se presentó ante el hijo muerto de la viuda, y con
toda su potencia de Resucitado el Señor te exhorta: “Joven, a ti
te digo, ¡levántate!” (cf. Lc 7,14)» (n. 20).
Este pasaje nos cuenta cómo Jesús, entrando en la ciudad de Naín, en
Galilea, se encontró con un cortejo fúnebre que acompañaba a la
sepultura a un joven, hijo único de una madre viuda. Jesús,
impresionado por el dolor desgarrador de esa mujer, realizó el milagro
de resucitar a su hijo. Pero el milagro llegó después de una secuencia
de actitudes y gestos: «Al verla, el Señor se compadeció de ella y le
dijo: “No llores”. Y acercándose al féretro, lo tocó (los que lo llevaban
se pararon)» (Lc 7,13-14). Detengámonos a meditar sobre alguno de
estos gestos y palabras del Señor.

Papa Francisco
11 de febrero de 2020, Memoria de la
Bienaventurada Virgen María de Lourdes.