Con la confianza puesta en que esto es para Él y sólo para Él, nos acercamos cada vez más a nuestra primera experiencia de concierto.

Todo está listo, las guitarras afinadas, y los cantos preparados, sólo nos faltas tú para que juntos podamos disfrutar este viernes de casi una hora y media de alabanza por medio de la música.

¡Te esperamos porque tu voz y tu oración, es un don que nadie más podrá darnos esa noche!

Seguimos rezando…