lazoSiento profundamente la tragedia del accidente aéreo con un numero tan importante de personas que han perdido la vida. Me uno – estoy seguro que también todos los diocesanos- a los familiares de los difuntos en el dolor y en la esperanza. Pido- pedimos- para los fallecidos que sean acogidos en el regazo amoroso de Dios Padre. Ciriaco Benavente, obispo de Albacete