Conócenos

¿Qué es PJ?

PJAlbacete fue creado en el 2015 como marca para hacer llegar a los jóvenes las actividades que Pastoral Juvenil de la Diócesis de Albacete. Esta labor consiste en ofrecer a los jóvenes, parroquias y movimientos actividades para el encuentro con Cristo, espacios de oración y formación.

¿Cómo lo hacemos?

Como podemos. Anunciar el Evangelio es una tarea apasionante que se renueva día a día, pues siempre surgen nuevos retos y metas dar a conocer la figura de Jesús en el mundo. Esa renovación no consiste en un tunear el mensaje, sino hacerlo accesible y comprensible. Consiste en comprender las inquietudes de cada joven y ofrecerle un camino.

La bombilla.

Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad construida sobre un monte. No se enciende un candil para taparlo con un celemín, sino que se pone en el candelero para que alumbre a todos en la casa. Brille igualmente vuestra luz ante los hombres, de modo que al ver vuestras buenas obras, glorifiquen a vuestro Padre del cielo (Mt 5, 14-16).

El centro.

“Nosotros queremos confirmar una vez más que la tarea de la evangelización de todos los hombres constituye la misión esencial de la Iglesia” (EN 14)

El centro de la misión de la Iglesia es anunciar a Jesucristo a todas las personas, sin importar razas o cultura. Por eso, la pastoral, compartir ese mensaje de esperanza debe ocupar una espacio en la vida de los jóvenes.

Sal de la Tierra.

Estad alegres y contentos pues vuestra paga en el cielo es abundante. De igual modo persiguieron a los profetas que os precedieron. Vosotros sois la sal de la tierra. Si la sal se vuelve insípida, ¿con qué se le devolverá su sabor? Sólo sirve para tirarla y que la pise la gente. (Mt 5, 12-13). El Evangelio no se puede anunciar de cualquier manera. La alegría, el afán por disfrutar son los mejores cimientos sobre los que construir. Es curioso que en la traducción española “sal de la tierra” se pronuncie igual que las palabras con las que Abraham comenzó su camino.

Misión Iluminar.

La bombilla es el símbolo por excelencia de las ideas y la creatividad. Es labor de la delegación buscar nuevos lenguajes con los que transmitir la Buena Nueva.